Por qué un buen gestor demuestra su valor en los mercados bajistas.

Cuando la bolsa sube con fuerza, casi todos los gestores parecen buenos.
Las compañías se revalorizan, los índices baten máximos y asumir más riesgo suele traducirse en una mayor rentabilidad.
Pero cuando el mercado cae, el escenario cambia por completo.
Es entonces cuando descubrimos quién estaba obteniendo buenos resultados gracias al entorno… y quién estaba gestionando de verdad.

Imaginemos dos fondos que comienzan con una inversión de 100.000 euros.

Durante el primer año, el mercado sube un 20%:

📈 Fondo A: gana un 24%.
🛡️ Fondo B: gana un 17%.

El Fondo A parece claramente superior.
Al terminar el año:
Fondo A: 124.000 euros.
Fondo B: 117.000 euros.

Muchos inversores elegirían al Fondo A mirando únicamente esa rentabilidad.
Pero al año siguiente llega un mercado bajista y la bolsa cae un 30%.

El gestor del Fondo A había asumido mucho riesgo para destacar durante las subidas. Como consecuencia, su fondo pierde un 35%.
El gestor del Fondo B, en cambio, había evitado las empresas más endeudadas, mantenía una cartera más equilibrada y conservaba cierta liquidez. Su fondo cae un 16%.

Después de la caída:
Fondo A: 80.600 euros.
Fondo B: 98.280 euros.

De repente, el fondo que parecía menos atractivo es el que mejor ha protegido el patrimonio de sus inversores.
Al año siguiente, el mercado se recupera:
📈 Fondo A sube un 30%.
📊 Fondo B sube un 22%.

Aun participando menos en la recuperación, el resultado final es revelador:

Fondo A: 104.780 euros.
Fondo B: 119.902 euros.

El Fondo A ganó más durante los años positivos.
Sin embargo, el Fondo B obtuvo un resultado mucho mejor durante el ciclo completo.

¿Por qué?
Porque evitar una gran pérdida es más importante de lo que parece.
Cuando una inversión cae un 50%, no necesita subir otro 50% para recuperar el punto de partida. Necesita ganar un 100%.

Por eso, el trabajo de un buen gestor no consiste únicamente en encontrar las acciones que más pueden subir.
También consiste en:

✅ Evitar pérdidas permanentes de capital.
✅ Controlar el nivel de riesgo de la cartera.
✅ No dejarse llevar por la euforia del mercado.
✅ Mantener liquidez para aprovechar las caídas.
✅ Diferenciar entre una empresa temporalmente castigada y un negocio deteriorado.
✅ Tomar decisiones racionales cuando el miedo domina a los inversores.

Un buen gestor no tiene que evitar todas las caídas. Eso es prácticamente imposible.
Su verdadero valor está en caer menos cuando las cosas se complican, mantener la disciplina y dejar la cartera preparada para la recuperación.
Los mercados alcistas nos enseñan cuánto puede ganar un fondo.
Los mercados bajistas nos muestran cómo se comporta su gestor cuando proteger el patrimonio se vuelve realmente difícil.
Y ahí es donde se descubre la diferencia entre obtener rentabilidad… y gestionar bien el riesgo.

Antes de elegir un fondo por lo que ha ganado, conviene preguntarse: ¿qué hizo cuando el mercado cayó?

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